¿Qué son los temperamentos hipocráticos y cómo influyen en la fitoterapia?
Los temperamentos hipocráticos son una teoría médica antigua que clasifica a las personas según el predominio de cuatro humores corporales: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. Comprenderlos permite adaptar remedios herbales y hábitos de salud a la constitución individual, integrando tradición y ciencia en la fitoterapia moderna.
Seguro que alguna vez te has preguntado por qué lo que le sienta genial a tu vecina (el ajo, el jengibre o esa dieta de moda) a ti te sienta como un tiro. No es que tu cuerpo sea raro, no es que tu vecina esté mintiendo, es que cada persona tiene una constitución diferente. La mayoría de las dietas, muchos preparados de plantas, incluso la medicina occidental, no respetan esas diferencias, pero la teoría de los temperamentos hipocráticos o los humores hipocráticos si que la contempla.
Y la teoría de los cuatro temperamentos, también conocida como la teoría de los cuatro humores, no es la única. Las medicinas tradicionales siempre han tenido en cuenta que los individuos somos diferentes y tenemos distintas necesidades. Los doshas de la medicina Ayurveda de la India, la medicina tradicional china, la medicina Unani son ejemplos de medicinas con clasificaciones según la constitución de los pacientes.
Origen histórico de los temperamentos hipocráticos
La teoría de los temperamentos fue desarrollada por Hipócrates hace más de 2.000 años. Su enfoque consideraba que el equilibrio de los humores corporales determinaba tanto la salud física como el carácter emocional de cada persona. Esta perspectiva influyó en la medicina occidental durante siglos y sigue siendo relevante en herbalismo y fitoterapia hoy en día.
Hipócrates (460–370 a.C.) es conocido como el “Padre de la Medicina” y desarrolló la teoría de los cuatro temperamentos basada en los cuatro elementos definidos por Empedocles creo la teoría de los 4 humores corporales.
Hace más de 2.000 años, Hipócrates (sí, el de “que tu alimento sea tu medicina”) y después Galeno, clasificaron a las personas según el predominio de cuatro “humores” o fluidos corporales. Una clasificación basada en los 4 elementos, que aunque en un primer vistazo pueda parecerte bastante prehistórica, ha servido de base para numerosas teorías de psicología, comportamiento empresariales y por supuesto para nuestra medicina tradicional occidental.
Desde principio del siglo pasado esta forma de aplicar la medicina, a medida del paciente, ha caído en desuso. Pero no por su falta de validez, sino por un claro conflicto de intereses con la industria farmacéutica, que le resulta mucho más rentable diseñar medicamentos universales y standard para todos los públicos, que medicamentos a medida.
Los cuatro temperamentos y sus características
Estos humores no corresponden exactamente con los fluídos corporales que podemos encontrar en el organismo. Esto es evidente en el caso del melancólico que presenta un exceso de bilis negra, ya que esta sustancia no se produce en el cuerpo humano. Pero también en el caso de la flema, sangre y bilis amarilla no representan únicamente estos fluidos. Por ejemplo no debemos interpretar la sangre sólo como el fluido corporal que nosotros conocemos. Sino como un humor que representa el cambio, lo dinámico, el fluir, el movimiento y el transporte de nutrientes y energía.
- Sanguíneo
- Predominancia: sangre
- Elemento: aire
- Características: sociable, energético, creativo
- Consideración herbal: plantas que calman la excitación y equilibran el sistema circulatorio
- Flemático
- Predominancia: flema
- Elemento: agua
- Características: tranquilo, reflexivo, constante
- Consideración herbal: plantas que estimulan la digestión y la energía vital
- Colérico
- Predominancia: bilis amarilla
- Elemento: fuego
- Características: ambicioso, decidido, impaciente
- Consideración herbal: plantas que equilibran hígado y emociones fuertes
- Melancólico
- Predominancia: bilis negra
- Elemento: tierra
- Características: analítico, sensible, perfeccionista
- Consideración herbal: plantas que alivian estrés, depresión y rigidez física
Cómo identificar tu temperamento predominante
Para descubrir tu temperamento predominante se observan hábitos, reacciones emocionales y características físicas. Por ejemplo, la piel rosada y la energía constante pueden indicar un temperamento sanguíneo, mientras que la piel pálida y tendencia a la lentitud podrían apuntar a un temperamento flemático. Conocer tu temperamento ayuda a elegir plantas medicinales y hábitos de vida adecuados.
Si quieres descubrir cuál es tu temperamento predominante (y de paso aprender a no tomarte tan en serio), puedes hacer aquí mi cuestionario gratuito de temperamentos.
Sí, la mayoría de las personas presentan un temperamento predominante y uno secundario, que juntos definen su constitución y necesidades de salud.
Los temperamentos hipocráticos no son una estructura fija
Lo interesante es que estos temperamentos no son etiquetas cerradas, sino más bien mapas de tendencias. Nos ayudan a entender por qué algunos somos más lentos o más rápidos, más calmados o más intensos, más “fuego” o más “agua”. Y lo mejor: permiten afinar mucho mejor la elección de hierbas, alimentos y hasta rutinas de vida que nos ayudan a equilibrarnos.
¿Te suena un poco a horóscopo griego?… Puede, pero tienes que saber que los temperamentos hipocráticos se han usado durante siglos en medicina y todavía hoy ofrecen claves prácticas para entendernos y mejorar nuestra salud.
Y si te quedas con ganas de profundizar en la teoría de los cuatro humores hipocráticos, de conocer plantas y consejos personalizados para cada tipo, te invito a leer mi libro:
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Preguntas relacionadas
Son un sistema tradicional que complementa la medicina moderna, especialmente útil en fitoterapia y terapias integrativas. Descubre la antiquísima teoría de los los temperamentos hipocráticos, qué son y cómo pueden ayudarte a conocerte mejor. Los médicos antiguos sabían que no todos somos iguales y ante eso hicieron una clasificación, una clasificación que permite tratar a cada persona individualmente, respetando sus peculiaridades. Te sorprenderá conocer que esta antigua teoría, de más de 2.000 años de antigüedad, sigue siendo válida (y muy útil).
Ayudan a personalizar hábitos de vida y uso de plantas medicinales según la constitución individual.
No, el temperamento no se cambia, no podemos cambiar nuestra esencia, porque forma parte de la constitución con la que nacemos. Es la base de nuestra manera de percibir, reaccionar y relacionarnos con el mundo.
Sin embargo, a lo largo de nuestra vida podemos desequilibrarnos y manifestarnos en un temperamento que no es el nuestro. Factores como la educación que recibimos, una enfermedad o una situación personal puede hacer que nuestra constitución original se desequilibre. En este sentido, la fitoterapia puede ayudarte a que encuentres de nuevo ese equilibrio, para que puedas llegar a ser la mejor versión de ti mism@.
Recursos y referencias
- Toward a four-factor theory of temperament and/or personality
- Hippocrates as Galen’s teacher
- Plantas a tu medida. Autora: Carmen García Donoso. Ed. Amazon 2024
- Fernández, 2017. Piensa en tí. Diseña tu vida para ser Feliz. Autora: Joaquina Fernández. Ediciones Martínez Roca. 2017.
- Wood, 2013. The Practice of Traditional Western Herbalism (Traducción: La práctica de herbalismo tradicional occidental). Autor: Mathew Wood. Ed. North Atlantic Books (2013)