Introducción
En la publicación anterior te conté que en la naturaleza nada se desperdicia: cada parte de una planta tiene un propósito, incluso aquello que solemos desechar. La cáscara de granada es un excelente ejemplo. Mientras la mayoría disfruta sólo de sus semillas, de los arilos, su piel guarda un tesoro de taninos, polifenoles y antioxidantes que actúan como un verdadero elixir depurativo. Si quieres conocer en detalle los beneficios de la cáscara de granada, consulta esta publicación.
Si la naturaleza aprovecha todo, ¿por qué no hacerlo también nosotros? Hoy te cuento cómo conservarla y utilizarla para obtener sus beneficios durante todo el año.
Precauciones básicas con la cáscara de granada
No existen contraindicaciones conocidas con este ingrediente. Embarazadas y mujeres que dan el pecho, no deberían tomar infusiones que promuevan la depuración, ya que algunos de los tóxicos que se movilicen pueden acabar dañando al niñ@. Usa el sentido común, yo siempre que pruebo un nuevo ingrediente en mis infusiones, lo pruebo primero por separado, hago una infusión cargada y pruebo un par de buches, para hacerme una idea si es demasiado astringente, diurético, etc. Con los sentidos, podemos averiguar muchas propiedades de las plantas y saber si esas acciones cuadran con nuestra constitución, yo trabajo con los temperamentos hipocráticos y me funciona muy bien, para encontrar mis plantas afines.
La cáscara de granada es bastante astringente, por lo que te conviene abusar de ella en cuanto a la dosis, ni en la duración del tratamiento.
Cómo conservar la cáscara de granada
Durante la temporada, aprovecha las granadas frescas y guarda sus cáscaras. Ten cuidado de secarlas completamente, ya que si conservan humedad pueden desarrollar moho con facilidad. Después de secarlas, un truquillo es meter en el frasco una servilleta de papel doblada, para que pueda absorver algún resto de humedad, si hay. Prepáralas de la siguiente forma:
- Cortarlas en trozos pequeños y secarlas al sol o en un deshidratador a baja temperatura (35–40 °C).
- Guardarlas en un frasco de vidrio bien cerrado, en lugar seco y oscuro (añade una servilleta de papel doblada al frasco)
- Para usos tópicos puedes rociarlas con un spray alcohólico, para mejorar la conservación (antes del secado) como he visto hacer a «corazón verde Trini» en alguna entrada suya.
Una vez secas, las cáscaras pueden conservarse hasta un año sin perder sus propiedades. Si prefieres simplificar, existen suplementos naturales de granada en cápsulas o extractos con resultados igualmente excelentes.
Cómo aprovechar la cáscara de granada
1. Infusión digestiva y depurativa
Indicaciones: depuración intestinal, diarrea leve, inflamación o disbiosis. Esta infusión tendrá algunas propiedades antifúngicas (cándidas y compañía), antiparasitaria leve, antiinflamatoria y antimicrobiana.
Preparación:
- Usa 1 cucharadita de cáscara seca troceada por taza de agua.
- Hierve agua y vierte sobre las cáscaras troceadas y deja reposar otros 10 minutos.
- Cuela y bebe 1 o 2 tazas al día, durante 5–7 días.
Para tener un efecto completo de Detox de intestino, podemos complementar con la raíz de Bardana y raíz de regaliz. Si quieres saber más sobre como configurar tus propias recetas para desintoxicar el organismo con plantas de forma segura, puedes consultar el curso Detox de mantenimiento herbal de Herbanostra. Si quieres potenciar la extracción de la cáscara de granada, podrás realizar una decocción, en lugar de una infusión. Simplemente lleva a hervir el agua junto conla cáscara durante 10 minutos, luego deja reposar otros 10 y filtra.
Precaución: no prolongar el uso más de una semana o 10 días seguidos.
2. Polvo de cáscara de granada (uso interno o externo)
Indicaciones: apoyo detox intestinal, candidiasis, disbiosis leve o como suplemento antioxidante.
Preparación:
- Tritura la cáscara seca hasta obtener un polvo fino.
- Toma ¼ de cucharadita (unos 500 mg) mezclada con zumo, miel o yogur, una vez al día.
- Puedes aumentar hasta 1 cucharadita si hay buena tolerancia.
Uso externo: el mismo polvo se usa para mascarillas faciales o cataplasmas en heridas leves.
En mezclas detox intestinales combina muy bien con semillas de lino o chía molidas.
3. Tintura de cáscara de granada (extracto hidroalcohólico)
Indicaciones: depuración intestinal, regulación hormonal, refuerzo de defensas y antioxidante general.
Preparación tradicional:
- Llena un frasco con cáscara seca troceada (1/3 del frasco) y cúbrela con alcohol de 40 ° (vodka o aguardiente).
- Deja macerar 21 días, agitando a diario.
- Filtra y conserva en frasco ámbar.
Para la tintura de la foto, yo he usado los siguientes ingredientes: Canela de Zeylan, Vainilla de Madagascar, Raíz de regaliz Espino albar, Fenogreco y espino albar. Es una tintura amable, para el autocuidado femenino y la regulación hormonal suave y ¡es deliciosa!
Dosis orientativa:
20–30 gotas en agua o infusión, 1–3 veces al día.
Preguntas frecuentes sobre la cáscara de Granada
La cáscara de granada es rica en taninos, polifenoles y antioxidantes que ayudan a depurar el intestino, equilibrar la microbiota y fortalecer las defensas.
Puedes preparar una infusión con 1 cucharadita de cáscara seca por taza, hirviendo 5 minutos y dejando reposar otros 10.
Sí. Se toma en pequeñas cantidades (¼–1 cucharadita diaria) mezclado con miel, yogur o zumo.
Hasta un año, siempre que esté completamente seca y guardada en un recipiente hermético y en lugar seco.
No usar de forma continuada durante más de una semana sin descanso. En exceso puede resultar astringente y dificultar la digestión.
Conclusión
A veces lo que tiramos es lo más valioso que la naturaleza nos ofrece. La cáscara de granada es un recordatorio de que la salud también se encuentra en los pequeños gestos: aprovechar, conservar, transformar.
Desde Herbanostra reivindicamos el valor de las medicinas tradicionales y el uso de las plantas medicinales. Combinamos saberes tradicionales y ciencia moderna para rescatar el conocimiento de la fitoterapia y el herbalismo. Si quieres aprender más sobre fitoterapia con alma, este es tu lugar.