Si no conoces el papel de los siete planetas en la medicina antigua, esta entrada te va a interesar. Antes del telescopio, el cielo visible eran siete planetas: Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Los dos luminares se consideraban planetas como los demás, y Neptuno, Urano o Plutón aún no existían en ningún mapa. Con ese cielo —y con una lógica de correspondencias extraordinariamente refinada— los médicos de la Antigüedad construyeron un sistema para entender el cuerpo, la enfermedad y las plantas que los rodeaban. No era superstición: era un vocabulario. Y sigue siendo uno de los más ricos que tiene el herbalismo europeo.
¿Qué es el herbalismo planetario?
El herbalismo planetario es un sistema de correspondencias que relaciona cada uno de los siete planetas clásicos con cualidades energéticas, órganos del cuerpo y plantas medicinales. Se basa en el principio hermético como arriba, así abajo: lo que rige un planeta en el cielo, lo rige también en el cuerpo y en la naturaleza vegetal. Sus raíces están en Hipócrates, Galeno y Dioscórides, y fue sistematizado para el herbalismo por Nicholas Culpeper en el siglo XVII. En este enlace tienes acceso directo a la obra de Culpeper
Los siete planetas clásicos y sus pares opuestos
Los planetas se organizan en tres pares de tensión creativa, más un séptimo elemento integrador:
☉ Sol (propósito, fuerza vital consciente) ↔ ☽ Luna (ciclo, memoria, inconsciente). Un ejemplo de la tensión complementaria de estos planetas: La llama (el sol) y el mar (Luna) que la refleja. El Sol representa el corazón y la Luna los fluídos que el corazón gobierna.
♂ Marte (impulso, defensa, manifestación) ↔ ♀ Venus (cuidado, receptividad, belleza). Un ejemplo de la tensión complementaria de estos planetas: La acción (marte) frente a la recepción y a veces reposo (Venus). Marte gobierna las glándulas suprarenales, venus el aparato urinario, incluído los riñones.
♃ Júpiter (expansión, nutrición, sabiduría) ↔ ♄ Saturno (límite, estructura, decaimiento). Un ejemplo de la tensión complementaria de estos planetas: El crecimiento, al expansión (Júpiter) y la forma que lo contiene (Saturno). Júpiter gobierna el hígado, sus emociones y Saturno los huesos, la forma.
☿ Mercurio sin par: el mensajero que conecta los seis. Sistema nervioso, intercambio, comunicación entre mundos.
¿Cómo se identifica el planeta de una planta medicinal?
La signatura planetaria de una planta se lee en el conjunto de sus características: forma, color, textura, hábitat, sabor, época de floración y carácter general. La ortiga tiene pelos urticantes y estimula las suprarrenales: Marte. El llantén crece humilde al borde del camino y cicatriza generosamente: Venus. El hipérico florece en el solsticio con flores como pequeños soles e ilumina las tinieblas de la depresión: Sol. La salvia reorganiza, modera los fluídos: Júpiter.
No es un sistema mecánico. No todas las plantas rojas son de Marte ni todas las amarillas son del Sol. La signatura se verifica siempre con el conocimiento clínico. En la escuela de herbalismo aprendemos a usar este lenguaje con precisión, para tener más posibilidades de describir y entender la esencia de cada planta.
¿Tiene base científica el herbalismo planetario?
Ernst Michael Kranich, biólogo y pedagogo Waldorf, documentó en su obra sobre morfología vegetal que la distribución de las hojas a lo largo del tallo guarda relaciones matemáticas similares a las órbitas planetarias —una pista de que estas correspondencias no son solo poéticas. En herbanostra integramos este conocimiento no para sustituir la farmacología, sino para enriquecer la mirada: cuantos más lenguajes tenga el herbalista para describir una planta, más posibilidades tiene de encontrar la indicada para cada persona.
¿Para que nos sirve el herbalismo planetario?
La atribución planetaria no siempre es una correspondencia de cualidades directas (la planta tiene las mismas cualidades que el planeta). A veces funciona por el órgano que gobierna, y a veces funciona por el principio rector que el planeta representa. El arte de afinar con las correspondencias planetarias, tiene que ver con ver más allá, conocer la verdadera esencia de las plantas. Voy a ponerte para ello un ejemplo:
La Salvia es una planta muy secante, sirve para inhibir el sudor, la salivación, el flujo menstrual, la flema, incluso la eyaculación precoz. Pero quedarse en ese aspecto secante de la Salvia es quedarse en la superficie, porque el efecto de la Salvia no es un efecto mecánico secante, la Salvia regula y por medio de su regulación, reduce el exceso. Va a la causa del problema, en el caso de las calorinas de la menopausia, no es que frene la sudoración, sino que tiene un efecto hormonal. En el caso de la flema, va al problema que suele ser una infección microbiana, en el caso de la eyaculación precoz de tipo nervioso, tiene cierto efecto relajante. Si conocemos la esencia de esta planta que es la de la Regulación, el establecer una correspondencia con Júpiter viene sola. Pero si nos quedamos en la superficie de la planta podemos asociarla a Saturno u a otros planetas que sólo van a describir acciones mecánicas y no lo que realmente la planta representa.
Si te interesa este enfoque planetario en el Herbalismo y te gustaría profundizar en la Medicina tradicional europea. En la escuela de Herbanostra integramos este conocimiento con la fitoterapia moderna y las tradiciones. Nuestra formación anual «La rueda del herbalista» es una introducción al Herbalismo, integrado en la rueda del año. Si te interesa puedes visualizar la Charla de presentación aquí. Si quieres que te informemos de las próximas convocatorias de la formación, contacta aquí.
FAQ
Los siete planetas clásicos —Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno— eran las únicas esferas celestes que los médicos antiguos conocían. Cada uno rige cualidades energéticas, órganos y plantas medicinales específicas dentro del sistema de correspondencias del herbalismo tradicional europeo.
La doctrina de las signaturas propone que las plantas revelan su naturaleza medicinal a través de características visibles: color, forma, textura, hábitat y sabor. Es una herramienta de lectura intuitiva que el herbalista combina siempre con el conocimiento farmacológico y clínico.
Nicholas Culpeper (1616–1654) es el autor más influyente en astrología herbal aplicada. En tiempos recientes, Sajah Popham en Evolutionary Herbalism y Ernst Michael Kranich en sus estudios de morfología vegetal Waldorf han profundizado en estas correspondencias desde ángulos complementarios.